miércoles, 21 de mayo de 2025

JACARANDÁ

  




Hay palabras alegres, que levantan el ánimo, que te invitan a bailar, a viajar por lugares luminosos. (Sí, ya sabemos que la alegría o la tristeza la ponemos nosotros, los hablantes, pero eso no importa ahora.)

Una de esas palabras es Jacarandá (o Jaracaranda, que también así se dice).  Su primera sílaba coincide con la interjección que representa la carcajada; las tres primeras sílabas nos llevan a Jácara, (‘romance de tema alegre y libertino’); el predominio absoluto de la vocal a (la más abierta y luminosa) trasmite una sensación de apertura al asombro; finalmente, su origen guaraní nos conduce a ese pueblo mártir, amigo de la música, que sigue su incansable búsqueda de la «Tierra sin males».

Sirva este jacarandá hermoseado por sus flores violeta para celebrar el feliz abrazo entre una palabra y su significado.






jueves, 15 de mayo de 2025

EL LICENCIADO VIDRIERA

  

«…loco de la más extraña locura que entre las locuras hasta entonces se había visto. Imaginose el desdichado que era todo hecho de vidrio…»  

(Miguel de Cervantes, Novelas ejemplares, El Licenciado Vidriera)


Además de don Quijote, el loco universalmente conocido, creó Cervantes otro personaje trastornado mucho menos famoso. Tomás Rodaja, tras ser envenenado por un hechizo amoroso, dio en una peregrina manía: se creía de cristal y temía romperse a cada momento. Rehuía el contacto humano, dormía entre paja y se hacía llamar el Licenciado Vidriera.

"Quizá este Licenciado Vidriera no era un loco, sino un pionero, un adelantado a su tiempo. ¿No os parece que nos estamos volviendo todos de cristal? Cada vez somos más frágiles, menos resistentes a los golpes y estamos más expuestos, somos más vulnerables. Cada vez somos más transparentes, también, como esos peces abisales a los que se les transparenta la cabeza. Hemos renunciado a nuestra intimidad, se la estamos regalando a los nuevos señores del mundo. Frágiles y transparentes, como el Licenciado Vidriera. Ambas cosas van unidas. Pensad en ello", invita el profesor de Literatura a sus alumnos.



domingo, 11 de mayo de 2025

CICLAMOR

 

Los árboles, como los animales, han sido siempre sujetos predilectos de nuestras fabulaciones (Nunca van a protestar por el abuso).

Más allá de la belleza —tan obvia que casi empalaga— de este árbol florido, la literatura botánica lo ha abrumado de mitos y leyendas, algunas de ellas ya sugeridas en su variedad de nombres (ciclamor, árbol del amor, árbol de Judas…) y casi siempre basadas en falsedades o en apreciaciones muy discutibles.




Lo del árbol de amor procedería de las flores ¿en forma de corazón?

La referencia a Judas se basa en una tradición según la cual el apóstol traidor se ahorcó de la rama de uno de estos árboles. (Parecen muy endebles para soportar el peso de tamaña culpa y podrían haber convertido el suicidio en un ridículo acto fallido.)

El color púrpura de sus flores lo convirtió en el favorito de los emperadores bizantinos que lo mandaron plantar abundantemente en la actual Estambul.  Por cierto, el color púrpura, símbolo del poder (de ahí la expresión «el peso de la púrpura»), era de exclusivo uso imperial).




Para los predicadores y moralistas, el artero hechizo de estas flores que atraen a las incautas abejas y las ¿envenenan con su emponzoñado néctar?, cayendo muertas entre sus pétalos, era la imagen misma del poderoso atractivo letal de todo lo bello y placentero.




Parece propio de la humana condición no saber conformarse con disfrutar de lo que se nos regala a primera vista, contaminando la naturaleza con nuestras obsesiones, nuestros pecados, nuestros deseos, nuestras ansias.


                                                (Fuente: Wikipedia)


lunes, 5 de mayo de 2025

LA CAÍDA DE LA CAMPANA

 






Las ruinas, a su tiempo,

alcanzaron sazón. Lo supimos el día

en el que la campana cayó desde la torre

como fruta madura. Un estruendo gravísimo

de fe que se desploma

acompañó el derrumbe. La melena de olmo

se astilló contra el suelo,

pero el bronce mantuvo su obstinada figura

de cúpula y de útero que los vientos fecundan.

En el suelo, sin vuelo,

parece confiar

en que alguien la devuelva al aire de la torre,

a su oficio solemne de predicar el júbilo,

de amortajar las tardes.

No sabe que los jóvenes

huyeron hace tiempo

llevándose con ellos la fuerza de sus brazos.

Si nosotros apenas

valemos con el peso de esos papeles viejos

—noticias o retratos de los años felices—

que planean revueltos por entre los derribos...


(De Despoblados, inédito)




 


domingo, 27 de abril de 2025

EL ROTULADOR

 


Ni con la elegante —ya casi aristocrática— pluma; ni con el práctico y vulgar bolígrafo. Firmaba sus decretos —esos decretos con los que aspiraba a poner el mundo patas arriba— con un enorme rotulador de vagas sugerencias fálicas. Su firma —que mostraba orgulloso a las cámaras— era una larga, monótona y aburrida sucesión de crestas y valles, la gráfica de los sobresaltados vaivenes del mercado de valores o los picos de fiebre de un enfermo. Alguien diría que tenía también un vago parecido con la dentadura de un tiburón.


miércoles, 23 de abril de 2025

LA BIBLIOTECA



Le gustaba imaginar la biblioteca como un lugar de lugares: cada libro una puerta abierta a un mundo diferente. 

Le gustaba imaginar la biblioteca como un túnel que atraviesa la negrura para buscar la luz.

Le gustaba imaginar la biblioteca como un agujero de gusano, un capricho cósmico, un atajo para burlar las leyes del espacio y el tiempo y viajar sin pasaporte a otros países, otras épocas, otras vidas.

Le gustaba imaginar la biblioteca como un templo, un espacio de silencio y recogimiento.

Lectora ferviente de Borges, le gustaba imaginar la biblioteca como un jardín de senderos que se bifurcan, como un laberinto donde perderse para encontrarse, como un paraíso sin ángel con espada flamígera impidiendo la entrada, como la mejor metáfora del inagotable universo.

Con todo, cuando emigró de su Argentina natal y recaló en una ciudad española, fría y hostil como lo son todas las ciudades para quien se ve forzado a dejar atrás su vida anterior y su país, la biblioteca pública que visitaba con frecuencia le reveló una nueva, más humilde, entrañable y consoladora realidad: era un refugio caliente, una amable casa de acogida donde reencontrarse con quien nunca te da la espalda, ni te juzga, ni te discrimina y nada te pide a cambio de su compañía. Lo más parecido a un hogar, a un puerto hospitalario en mitad de una galerna. 


¡FELIZ DÍA DEL LIBRO!


lunes, 21 de abril de 2025

EL FARERO

 

Amaba la luz más que nadie, más que a nada. La cuidaba, la mimaba, la alimentaba: sabía lo necesaria que es para no naufragar, para hacer el mundo habitable. La primera criatura, la más hermosa.

Pero aquellas dos noches comprendió que la luz —su luz— podía en ocasiones ser aliada de la Muerte y que la oscuridad, a veces, es la que nos salva.

 


Anselmo Antonio Manuel Vilar García, farero de Torre del Mar (Málaga), apagó el faro dos noches de febrero de 1937 para que los barcos y aviones que estaban masacrando salvajemente a la población civil que huía de Málaga por la costa en dirección a Almería (en un trágico episodio conocido como «La Desbandá») no pudieran orientarse en la oscuridad. De esta manera evitó muchas muertes. Cuando el ejército franquista ocupó el faro, Anselmo fue detenido, torturado y finalmente fusilado junto a las tapias del cementerio de Vélez-Málaga.