viernes, 29 de julio de 2022

OLA DE INCENDIOS

 






Un golpe de hacha o tres segundos de motosierra convierten a la rama en leña.

De la leña amontonada en haces abandonados a la llama, y de la llama voraz a la ceniza, en julio y con 39º a la sombra, la distancia es tan corta que el descuido, la imprudencia o la negrura de corazón amenazan al robledal,  aquejado de sequía,  que apenas se atreve a respirar por sus hojas y quisiera volverse invisible, deforestado como un desierto, para así conjurar y castigar a un tiempo la humana negligencia. 




miércoles, 20 de julio de 2022

CONTRA EL CRISTAL

 

Todas las mañanas, mientras desayunaba, el pájaro se apresuraba a completar el mismo rito: se posaba un momento en la rama del sauce, se revolvía inquieto, agitaba la cabeza como calibrando la densidad de la nueva luz ─esa luz niña que juega a los trampantojos─, revoloteaba en torno a la casa y finalmente se lanzaba furioso contra el cristal repetidas veces, repiqueteando hasta que, dolorido o cansado, lograba escapar a su obsesión.

Intrigado, se preguntaba qué menoscabado instinto impulsaba a aquel pajarillo ─no era un gorrión, de eso estaba seguro, era de las pocas especies que conocía─ a tratar de entrar en la habitación infligiéndose obcecadamente semejante daño.

¿Quería compartir su desayuno? Quizá llamaba su atención la apetitosa rebanada de hogaza.

¿Trataba de echarlo de la casa como si fuera un intruso? Bueno, algo de intruso sí tenía, había alquilado la casa en una plataforma de alquileres vacacionales. Pudiera ser que el pájaro considerara que estaba invadiendo su territorio.

¿Querría decirle algo? Había oído o leído que los muertos se reencarnan a veces y que un conocido político recibía mensajes de su antecesor y mesías. ¿La transmigración descendente de algún alma volandera en su anterior existencia humana? Era tan ridículo como escalofriante: cada poro de su piel se estaba erizando.

¿Un pájaro narciso que se mira constantemente en el cristal, siempre a esa misma hora en que la  inclinación de la luz lo convierte en espejo?

Hizo como hacemos todos ahora cuando tenemos una duda y queremos una respuesta tranquilizadora aunque sea poco fiable porque nos angustia nadar en la incertidumbre. Buscó en la Red y encontró la explicación de un ornitólogo a una historia similar a la suya. Allí estaba si no la respuesta, al menos una respuesta,  a la que él, en cierta forma, ya se había acercado en la última de sus conjeturas.

El pájaro se veía reflejado en el cristal y se figuraba que otro pájaro se acercaba a él con intención de agredirlo. De ahí su ferocidad al lanzarse contra la ventana.

"¡Pequeño sísifo alado!", filosofó. "Somos nuestro peor enemigo".

Al día siguiente abrió la ventana de par en par. Desconcertado, el pájaro penetró en la habitación, hizo un rápido giro y desapareció para siempre, quién sabe si aliviado o decepcionado.


viernes, 15 de julio de 2022

SED DE OTRO TIEMPO

 






Como animal que abreva,

la cabeza doblada, hundías el rostro

en el agua nocturna de la herrada,

sorbías con deleite,

los labios agostados, la garganta impaciente,

conjurando el calor

de aquellos mediodías tórridos del verano.

En vano has pretendido

en la alocada carrera de tus días,

en cuerpos o en victorias,

un placer tan exacto,

una culminación más justa,

más limpia del deseo.



(De El largo día del niño, inédito)


miércoles, 13 de julio de 2022

MALVAS

 






Pocos son hoy los jardines que se precien donde vivan las malvas. Han tenido que refugiarse en casas abandonadas, parterres que nadie cuida o esos alcorques de barrios humildes donde los que no pueden disfrutar de jardín cultivan el amor y los cuidados de plantas que la modernidad desdeña. 

Al verlas florecidas en todo su esplendor mientras flanea (permítasenos este hermoso galicismo que evoca a Baudelaire) por calles anodinas y anticuadas, el fotógrafo viaja a un jardín de su niñez donde las malvas crecían a su libre albedrío, alzando sus largos tallos, ofreciendo sus flores a los voraces deseos de oscuros moscardones, llenando más tarde sus saquitos de semillas, meciéndose en la brisa caliente de algún lejano atardecer de verano con un compás de gozosa somnolencia. 

¿Por qué ya nadie cultiva malvas?


Malvas en los alcorques,

ropa tendida en los balcones:

emblema de otro tiempo

más lento y menos hosco. 





miércoles, 6 de julio de 2022

LAS MENINAS

 





Se extasió delante del cuadro, ajeno a los grupos cambiantes de turistas que pasaban ante él con esa actitud ansiosa de quien ha de superar pantallas en un videojuego. 

Este es el cuadro más misterioso del mundo, pensó al tiempo que las preguntas se agolpaban en su mente. ¿Por qué Velázquez se pintó pintando? ¿Dónde están en realidad los reyes? ¿En la pared del fondo, junto a la puerta, hay una ventana o espejo? ¿Quién asoma por la puerta del fondo? ¿Qué representan en el cuadro las meninas y el bufón? ¿Está enfadado el perro?¿Y si el cuadro que Velázquez está pintando y del que espectador solo puede ver el dorso fuera precisamente Las Meninas? ¿A qué clase de abismo nos conduciría esto? ¿Habrá alguna tecnología de inteligencia artificial capaz de darle la vuelta al cuadro para ver lo que hay en él? ¿Y si el lienzo estuviera en blanco?...

Tuvo la súbita iluminación de una obviedad: ¿Cómo no me habré dado cuenta hasta ahora? ¿Cómo nadie se ha dado cuenta antes? Se quedó inmóvil, componiendo la figura lo mejor que pudo.

               -Disculpe, caballero, es la hora. Tenemos que cerrar la sala.

               -Lo siento, no puedo moverme.

               -¿Perdone...?

             -¿No lo entiende? Velázquez me está mirando detenidamente con un pincel en la mano y un lienzo delante. ¿Qué cree usted que está haciendo?

                Mientras lo arrastraban fuera entre dos guardias de seguridad, lamentó el triste destino de Velázquez:  tantos siglos, tantos miles de personas desfilando inútilmente ante él y cuando por fin alguien había comprendido su mirada y estaba dispuesto a posar dos esbirros se lo llevaban a la fuerza.   


domingo, 3 de julio de 2022

PAISAJE DESPÚES DE LA FIESTA

   


"Sin crueldad no hay fiesta"   (F. Nietzsche)   :





"...Y sin basura parece que tampoco."   (Anónimus Aguafiestas):





                                                        (Fotografías tomadas de SoriaNoticias.com)