viernes, 28 de enero de 2022

CAMINO DE PERFECCIÓN

 







En tardes sin mañana

escribir un deseo con paciencia

en un grano de arroz 

y luego dárselo

a la paloma más hambrienta de algún parque.


                                                       (De  En la montaña mágica)


miércoles, 26 de enero de 2022

SUPERVIVIENTE

 


Era un superviviente.

A lo largo de su vida le habían pasado por encima coches, autobuses, camiones de gran tonelaje. Y estaba ileso.

(Las ventajas de vivir debajo de un puente).

sábado, 22 de enero de 2022

PITERA

 






A la salida de la escuela, confundido en el tropel de muchachos que recobra su agreste libertad festejándola con griterío y derroche de la energía reprimida, un niño, como jugando, lanza una piedra al aire que cae sobre la cabeza de un compañero y le abre una brecha. Asustado del sangriento efecto de su inconsciencia y amparado en el anonimato del grupo, se escabulle hacia su casa. Después de comer, reconcomido por el remordimiento, le confiesa a su madre la travesura y esta le obliga a ir a la casa donde se aloja el herido para pedirle perdón.

Más de medio siglo después lo que queda de aquel niño con los múltiples añadidos y pérdidas causados por la edad, de regreso a su provincia natal tras largas ausencias, se da de bruces en la calle con una palabra olvidada que ahora sirve para nombrar un restaurante: La Pitera. No había vuelto a oírla, no la había visto escrita nunca y al conjuro de sus sílabas vuelve a su memoria aquella escena de cobardía infantil en que practicó, literalmente, el viejo dicho de "tirar la piedra y esconder la mano", y de paso recibió una lección inolvidable de honestidad y asunción de responsabilidades.

Una pitera, en el occidente peninsular, según la utilizábamos allí y entonces, es la brecha o boquete que el impacto de algo duro provoca en la cabeza. Era un término especializado, no se refería a una herida cualquiera, sino a esa en particular que con relativa frecuencia nos infligíamos en nuestras peleas a pedradas y cantazos. Casi diría que su significado abarca también el esparadrapo y la pequeña calva en la mata de pelo asociada a la erosión.

No sé si los niños salmantinos de ahora seguirán usando esa hermosa palabra  que nos evoca una época de costumbres y crueldades menos sofisticadas. No está en el diccionario académico (sí su forma más común: 'piquera') y uno no puede evitar lamentar esa ausencia, más dolorosa aún si se la compara con alguno de los nuevos  y  deformes términos cobijados en él: webinario, bitcóin o gentrificación.  


martes, 18 de enero de 2022

LA GLORIETA

 



Era una rotonda como tantas otras en aquel país de innumerables rotondas. Y él era un automovilista como tantos otros en aquel país de automovilistas frenéticos. Hasta aquel día.  Había caído prendado de la voz de su navegador. Una voz femenina, seductora, imperturbable, sedante.

-Recalculando, recalculando, recalculando...

La voz misma de la amorosa paciencia.

-Recalculando, recalculando, recalculando.

Acababa de descubrir la belleza de circular en la perplejidad, de no verse obligado a tomar una dirección. No sabía cuándo abandonaría aquella rotonda. Se sentía en la gloria en aquella glorieta. Mientras tanto, escuchaba, como quien escucha una letanía o una pieza de música minimalista:

-Recalculando, recalculando, recalculando...


viernes, 14 de enero de 2022

EL IDIOMA DEL HIELO

 









                                                                                (Hielo en el cristal, esta mañana)



Puede ser que el invierno aún nos aflija

con mensajes cifrados en la estrella

geométrica del hielo.

Pero ya en la memoria fiable de los árboles

apunta nuevamente la consigna

de otra primavera y eso basta.




                                          (Rama de abedul, esta mañana)



                                                       (Brote del lilo, esta mañana)




martes, 11 de enero de 2022

PANDEMIOLOGÍA

 


-La pandemia se ha comportado como el líquido revelador en la cubeta del laboratorio fotográfico. Ha sacado a la luz lo que estaba oculto, impreso en cada uno de nosotros. Y las imágenes que se han formado no dejan mucho lugar a la esperanza: la estulticia, la insolidaridad, la perversión de las grandes palabras, la fragilidad de los buenos sentimientos.

-La verdadera pandemia que se esconde detrás de la pandemia: la insensatez (y también es muy contagiosa).

-Habíamos empezado a tener algunas respuestas. Pero entonces el virus nos cambió las preguntas.


                                                            (Mateo Ortiz, pensador pesimista)


jueves, 6 de enero de 2022

EL AÑO DE LA AGUJA

 


En el alto muro  que sostiene los cimientos del hospital y los defiende de las crecidas del río, ese muro tan largo que evoca una frontera, una dolorosa división, ese muro tan nuevo que hará las delicias de los grafiteros, el curioso fotógrafo se topa con este tosco y apresurado dibujo, de simbología tan simple como eficaz:



El fotógrafo vivió aquellos terribles años de la aguja, en los que la heroína devastó las almas y los cuerpos de poetas, músicos, actores y otras gentes atribuladas y temerarias que buscaban la vida y la muerte, la muerte y la vida licuadas en una jeringa. Quizá por eso dedujo que estos esquemáticos iconos  eran denuncia o lamento de los estragos que la  droga causa.

Siguió el fotógrafo la vereda junto al muro y descubrió otras dos pintadas que ponían en contexto la anterior, como si fueran palabras de una misma frase, frases de un mismo párrafo que solo juntas aclaraban su significado:







El fotógrafo  reparó entones en la importancia del contexto para entender un mensaje y reconoció con doloroso asombro cuán equivocado estaba en su primera lectura.

domingo, 2 de enero de 2022

CORONACUENTOS (35): LA BURBUJITA


Nos lo están poniendo difícil también este año. Han vuelto a hacer las mismas recomendaciones. La cena va a ser un poco complicada. Pero no debemos preocuparnos, cariño, hay solución para todo. Mantener la máxima distancia posible, dicen: pondré los servicios uno a cada extremo de la mesa del salón y con candelabros, ¡no te fastidia!,  como si fuéramos señores feudales en el salón de su castillo. Abriré de vez en cuando las ventanas, para que haya ventilación cruzada: no creo que las corrientes de aire vayan a perjudicarte ahora. Tendremos que hablar despacito para que las gotitas venenosas no salgan disparadas:  no se le pueden dar facilidades al bicho. No se nos ocurrirá  comer del mismo plato, ni compartir la tarta en la cucharilla de postre como hacemos siempre, ni beber del mismo vaso. Evitaremos los besos. Y no podremos cantar, ni chocar las copas al brindar. No saldremos de nuestra burbujita. De nuestra burbujita de champán.

Pero, ¡qué tonterías estoy diciendo! Si tú  ya no puedes contagiarte de nada desde que se te llevó la primera ola. Y yo, aunque ponga mesa para dos, tendré que cenar con tu ausencia y brindar con esa sombra que lleva tu nombre.