viernes, 29 de noviembre de 2019

LA PUERTA DEL PARAÍSO














Esta fue la puerta de un edén privado. Hoy apenas protege la hermosura decadente de un sueño consumido.

martes, 26 de noviembre de 2019

ÚLTIMA HOJA





Cuando te arrastre
la furia del agua
perderá su nombre
el otoño.

sábado, 23 de noviembre de 2019

CARPE DIEM




     A Afrodisio Cabal esa insistencia casi universal en  el Carpe diem, en vivir solo en el presente, que es el remedio que libros de autoayuda y vendedores de felicidad prescriben como panacea contra el malestar de vivir, se le antoja, aparte de imposible, un empeño  pueril y animal, porque amputa la triple dimensión temporal del ser humano:

     -Además de en el presente -inestable-, el hombre vive en el pasado -porque añora y recuerda-  y en el futuro -porque teme, sueña, se ilusiona, espera-. ¿Qué sería de nosotros sin memoria o sin imaginación?  Confinar al hombre en un continuo presente es limitarlo, empobrecerlo, sacrificar algo esencial en él, una fuente de dolor pero también de energía psíquica y de hondura existencial, una parte irrenunciable de nuestra naturaleza.

     -No te hagas ilusiones, antigualla, con tu fastuosa teoría del hombre tridimensional. Un presente tan volátil que apenas existe, demasiado pasado a tus espaldas y nada de futuro -le chinchaba Aguado-. Eso es lo que tú tienes. Coge la rosa del presente, mírala mucho, huélela a fondo y déjate de elucubraciones.

     -Habló el joven vividor que se abrió un plan de pensiones cuando tenía treinta años... 




miércoles, 20 de noviembre de 2019

CAMINO DE OTOÑO














¿Quién podrá resistirse
a emprender el camino
bajo las hojas rojas?
¿Qué importa si al final
nos derrota el hechizo
perverso del otoño?


domingo, 17 de noviembre de 2019

VALE



        Todo idioma necesita un comodín básico, una muletilla, un signo de conformidad, de aquiescencia, un puente por donde transiten los mensajes, y también un corte, más o menos suave, según la entonación, para dar por zanjada una conversación o una discusión, o para dejar en el aire una sutil amenaza o una pregunta que espera la respuesta afirmativa. La economía y la pereza lingüísticas así lo señalan.

            No cabe duda de que en el español peninsular  esta función, desde hace unas décadas, la desempeña la palabra 'vale', en detrimento de otras expresiones como 'de acuerdo', 'está bien', 'correcto', etc. En cierta medida se ha convertido en una plaga, en un parásito que no nos abandona. Cómo hemos llegado a este punto, lo dejo para los expertos en la materia. A aquellos puristas que recriminan el uso y abuso de 'vale' habría que recordarles que esta expresión tiene una ilustre etimología latina por lo que su significado originario, aunque muy pocos hablantes lo sepan, cabría traducirlo como "que sigas bien", "que tengas salud" (valere, en latín, significa "tener salud", "sentirse bien"). Cada vez que decimos 'vale' estamos formulando el mejor de los deseos: no nos importe repetirlo.

            La inmortal novela de Cervantes tiene un comienzo de todos conocido: "En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme..." Lo que muy pocos saben es que su última palabra es precisamente: Vale.

            Y para concluir este breve alegato en favor de esta denostada expresión podemos consolarnos pensando que nos ha librado -al menos de momento- de adoptar esas bárbaras siglas de O.K. cuya discutida génesis se divide entre los que piensan que procede de un incorrecto Ol Korrect  -'Todo correcto'- (que habría sido usado al principio a modo de humorística abreviatura, algo parecido al idioma actual de los mensajes de texto)  y los más fantasiosos que aceptan la  leyenda según la cual se trataría de un parte militar en la Guerra de Secesión para informar de que no había habido muertos: 0 Killed.

            Frente a tan discutibles y belicosos orígenes reivindiquemos el clásico y salutífero VALE.

jueves, 14 de noviembre de 2019

PIEDRA Y AGUA











Lo sólido y lo líquido. Lo inerte y lo que crece.  Lo vivo y lo apagado. Tersura y aspereza. Lo abrupto y lo suave. La imagen y el reflejo. Contradicción en la belleza.

lunes, 11 de noviembre de 2019

EL MURO




Cuando cayó el Muro se apresuraron a hacerlo pedazos y a llevarse a casa uno de aquellos cascotes. Unos lo hicieron como íntima venganza -el Muro había cercado dolorosamente sus vidas-, otros como artístico souvenir que serviría de pisapapeles; hubo quien se anticipó al lucrativo negocio de la nostalgia y, quien más quien menos, a todos se les antojaba que se habían apropiado de un trocito de la Historia.

Pasaron algunos años y el Muro ya solo existía en la memoria de algunos. Pasaron algunos años más y la añoranza -esa embaucadora- convirtió el recuerdo en deseo latente de regreso. Finalmente, un político aventurero lanzó la campaña: "Reconstruyamos el Muro". La tarea resultó relativamente fácil: trocito a trocito, como quien  resuelve un rompecabezas.

viernes, 8 de noviembre de 2019

PRIMERAS (Y TÍMIDAS) NOTICIAS DE LA NIEVE
























Como todos los años, en estas páginas tan fieles a las mutaciones estacionales, la primicia de la primera nevada, la más deseada.

martes, 5 de noviembre de 2019

FUEGO SAGRADO



Durante siglos, generación tras generación, los sacerdotes y las vestales habían cuidado y alimentado el fuego del pebetero custodiado en el recinto más inaccesible del templo. Hubo guerras y terremotos, accidentes devastadores y etapas de pérdida de fe, cambios de dioses e invasiones extranjeras, pero ni un solo día la llama se extinguió. Un tabú más fuerte que cualquier catástrofe lo protegía.Todos los ciudadanos sabían que estaba allí, ardiendo para ellos, manteniendo la luz de la memoria común, guardián tembloroso pero seguro de los deseos más hondos de la colectividad. 

Todo cambió el día en que los tribunos se entregaron a la demagogia.

       -¡El fuego es del pueblo! Ha de ser compartido.

Forzaron las puertas del templo y, desoyendo las advertencias y lamentos de las vestales y los sacerdotes, el más audaz de los tribunos violó el recinto prohibido y distribuyó el fuego -candela a candela- entre la multitud enfervorecida que lo aclamaba.

A las pocas horas el fuego más voraz que pueda imaginarse había reducido la ciudad a cenizas.

sábado, 2 de noviembre de 2019

LA NADA













De siempre, o al menos desde que Shakespeare los consagró como personajes literarios en Hamlet, los sepultureros han tenido fama de filósofos. No sabemos si el que ha escrito la palabra NADA en este nicho vacío  es un licenciado en Filosofía de la escuela materialista -lo que no se puede descartar en estos tiempos de trabajos precarios y sobrecualificación-, alguien sin especial formación pero con agudo sentido de la náusea existencial o un aficionado al humor negro. En cualquier caso, el abismo metafísico que evoca esta palabra lapidaria grabada con mayúsculas sobre el cemento reciente del columbario se carga en estas fechas de una especial melancolía.