viernes, 5 de junio de 2026

POBRE REY POBRE

 

Érase una vez un rey que creía ser pobre. «Mis antepasados vivían en un palacio enorme, veinte veces mayor que este palacete que no merece tal nombre. Disponían de una fortuna inmensa, nadaban en oro y yo tengo que vivir de un sueldo como un funcionario de medio pelo».

El rey, al que le gustaba hablar el «sermo vulgaris» del pueblo, proseguía en su amarga reflexión: «Y para más inri, para más recochineo, tengo que soportar que el bolsillo de mis súbditos esté lleno de monedas con la efigie de mi cara y yo aquí pobre como una rata. Algo tendré que hacer para corregir esta injusticia».

Y algo hizo.

El resto de la historia está en los periódicos.