—Sobra decoración y falta
decoro.
—Todo se reduce a esto:
es mucho más fácil provocar ruido que crear música.
—La cantidad de cosas nos
ahoga. También el exceso de «buenas cosas».
—La compasión ha huido
del mundo. Ni siquiera Nietzsche, el arrepentido, logró salvar al caballo. Lo
tomaron por loco.
—Si Hegel viviera en esta
época no creo que siguiera manteniendo aquello de que «Todo lo real es racional».
(Sentencias de Mateo Ortiz sobre un mundo que se le ha vuelto incomprensible)
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