sábado, 31 de enero de 2026

LA CATARATA

 

Otro día, Afrodisio Cabal se dejaba llevar por ese pesimismo contagioso, a lo mal du siècle, que se está adueñando de tantas personas de toda edad y condición.

—La balsa de la humanidad está atravesando uno de esos parajes de rápidos en el río. Todo va cada vez más deprisa, hay demasiadas turbulencias. Da la impresión de que podemos zozobrar en cualquier momento. Y hemos entregado el timón a los más insensatos, a los menos capacitados de la tribu —se lamentaba.

—Tras la tempestad viene la calma. Tras los rápidos, los remansos —trataba de animarlo, sin mucha convicción, su amigo y contertulio Aguado.

—Ojalá tengas razón. Pero a mí me parece oír ya el estruendo de la catarata.


sábado, 24 de enero de 2026

PÁJARO

 



Sobre el árbol nevado,

luchando contra el frío,

en el silencio blanco,

canta, diminuto,

el corazón del pájaro.




jueves, 15 de enero de 2026

UN HOMBRE RARO

  

Era un hombre extraño.

Mientras tecnócratas multimillonarios y autócratas narcisistas y crueles invertían ingentes cantidades de dinero en encontrar la manera de prolongar su vida indefinidamente y hacían soñar con esa inalcanzable fantasía al pueblo llano, él se reconcomía ante lo que consideraba la última de las traiciones a la humanidad.

«Han llenado el mundo de confusión y ruido. Han emponzoñado las relaciones humanas y nos han intoxicado con el veneno del militarismo y el lucro. Han hecho todo lo posible para que pensemos que la Verdad es otra más de sus falacias. Y ahora nos quieren arrebatar la única certeza que da verdadero sentido y valor a la vida: la seguridad de que un día moriremos».

Sí, era un hombre raro.




viernes, 9 de enero de 2026

UNA HERIDA GRANDE Y VIEJA

 

Aquel viejo país arrastraba una herida secular que lo cruzaba de costa a costa y dolía a sus habitantes. Se había probado de todo para curarla: sutura, cauterio, sangría; cirujanos de hierro, saludadores, arbitristas, homeópatas, utopistas, demagogos, ilustrados, populistas… Se usaron el olvido y la clemencia, la brutalidad y el engaño. La herida seguía abierta, recidivaba a la menor ocasión. Durante algún tiempo de tregua pareció cerrada pero ha vuelto a supurar cuando ya se creía cicatrizada.

Este país y su herida incesante.