viernes, 6 de mayo de 2022

CONTRAFRASES

 

Incapaz de auténtica originalidad, gustaba el sediciente poeta Virgilio Arancón de aferrarse a textos ajenos para llevar amigablemente la contraria a los grandes autores. De su lectura del «Ulises»  de Joyce extrajo un pequeño florilegio de frases y se entretuvo en invertirlas:


─«Toda vida consiste en muchos días, día tras día. »

─Todo día consiste en muchas vidas, una tras otra.

─«Otra victoria como esta y estamos perdidos.»

─Otra derrota más y habremos vencido.

─«Me dan miedo esas grandes palabras que nos hacen tan infelices.»

─Me dan miedo esas pequeñas palabras que nos hacen tan felices.

─«La historia es una pesadilla de la que trato de despertar.»

─Un buen sueño es esa historia de la que no quiero despertar.

─«Eso es Dios (...) Un grito en la calle. »

─Eso es Dios: un silencio en casa.

─«No podemos cambiar de país. Cambiemos de tema.»

─No podemos cambiar de tema. Cambiemos de país.

─«La vida es muy corta para leer malos libros.»

─La vida es muy corta para leer un buen libro.

Medianamente satisfecho con sus hallazgos condensó su método en esta sentencia:

─Toda gran frase lleva en su seno la contraria.


No hay comentarios:

Publicar un comentario