miércoles, 18 de julio de 2018

LA VIDA EN LOS PARQUES


                 Observador metódico y melancólico de la vida en los parques -un ecosistema del que se sentía excluido-, Ángel Aguado llegaba a conclusiones tan triviales como peregrinas:

                -¿Por qué ese empeño en que una de las primeras cosas que aprendan los bebés sea decir adiós con sus torpes manitas?

                -El inútil afán de los columpios, condenados a abortar siempre el vuelo, parece una primera y cruel lección de realismo para los niños.

                -Esa pareja se besa como si no hubiera un mañana. Y mejor que sea así, porque están en lo cierto. No hay mañana para los besos que no se den hoy.

domingo, 15 de julio de 2018

CASAMATA








     Desde esta posición fortificada, en su privilegiado enclave costero, el ojo mortífero de un cañón republicano vigilaba el Cantábrico, allá por 1937. 




     Deshabitada hace ya mucho tiempo de un huésped tan letal, la casamata -sin perder su violenta geometría- ha ido virando hacia lo amable, habrá sido escenario de tardes de amor y contemplación, ha cedido sus muros a los juegos del color, a las inscripciones que intentar eternizar lo efímero.  En una lenta tarea de desarme, la paciencia del paraje le ha ido arrancando su hostilidad a este mazacote de hormigón que nació con vocación de muerte y, aunque condenado a no alcanzar nunca la belleza que desde allí se divisa, se diría que ha logrado al menos el consuelo de añorarla.











jueves, 12 de julio de 2018

UÑAS



      En una sociedad tan avanzada como la nuestra no deberían existir los tiempos muertos, los huecos en los días, el ocio desprogramado. Así, individuos como Maxi, generalmente tan activos cuando se les encomienda una tarea urgente, no tendrían ni un resquicio para pensar, para pasarse las horas mirando a las musarañas o, en su caso, contemplando sus uñas con aire circunspecto. En especial las uñas del dedo pulgar. Empezó a encontrar en su superficie un patrón, unas hileras finísimas que, según giraba el dedo bajo la luz de una lámpara, mostraban una factura rectilínea, perfecta. Aquello fue el inicio de una indagación corporal escrupulosa que le llevó a una pasmosa conclusión. No había más que ver las huellas microscópicas, como deposiciones de un inyector sobre un molde, que la mecánica distribución de la materia había ido dejando por doquier en su anatomía. A partir de ahí reparó en la lineal sucesión de sus pensamientos, en aquella manera de sentir, siempre tan exacta, sin percibir obstáculos ni divergencias, buscando el camino más corto hacia la satisfacción de los deseos o la resolución de problemas. Esa comprobación le llevó a echar de menos algunas cosas y a comprobar que otras que hasta entonces le habían parecido debilidades impropias de un ser superior -recuerdos de infancia, ilusiones adolescentes,  la zozobra agridulce de vivir- le habían sido artificialmente implantadas.


      Y solo entonces se le hizo dolorosamente evidente que todo él había sido fabricado por una impresora 3D de última generación.

lunes, 9 de julio de 2018

ENVEJECER











     
Envejecer en la ciudad pequeña,
en un tiempo apartado, secundario,
en un remanso anónimo
del gran río del Tiempo.
Envejecer sabiendo que los huesos
acopiarán su sol
en el Paseo de Invierno,
Y masticar los días lentamente,
ofrenda de pan ácimo
a un dios burlón que empieza a sonreírnos
porque ya nada importa,
no aceleramos el corazón de nadie,
nuestro pulso es tan tenue
que los niños nos ponen
en el pecho su oreja
para no confundirnos con un árbol.
Y racimar las uvas
que nadie quiso en la vendimia
con su pequeña lágrima de miel.
Envejecer en la ciudad pequeña
entregado al placer de desandar los pasos,
de recordar las penas viejas por orden alfabético,
de sacar del armario
los gozos más profundos,
perfeccionando el arte de la fuga
en los ángulos muertos de la tarde,
esperando que un día, al doblar una esquina,
-las ventajas de los sitios pequeños-
la muerte nos salude
porque, al fin, se ha aprendido nuestro nombre.




viernes, 6 de julio de 2018

DÍAS DE TOROS (III) DIÁLOGO EN LA SALA DE ESPERA









TORO 5: Ahora nos separarán en los toriles y nos irán sacando de uno en uno.
TORO 1: ¿Nos volverán a llevar al campo?
TORO 2: Se estaba bien allí...
TORO 5: Saldremos a una plaza redonda, llena de gente expectante, con banderas y música. El suelo es de arena fina, como de playa.
TORO 3: Una fiesta, claro...
TORO 5: Una fiesta muy especial, en la que nosotros somos los protagonistas... y las víctimas.
TORO 4: Sigues sin hablar claro.
TORO 5: ¿Recordáis los que nos hicieron en el tentadero de la finca?
TORO 3: Sí, aquel hombre con un trapo que se burlaba de nosotros. A punto estuve de empitonarlo. Era divertido.
TORO 5: Ahora será menos divertido. Entre pase y pase nos irán clavando hierros mientras la gente aplaude, enfervorecida, hasta que al final...
TORO 1: ¿Y cómo sabes tú todo eso?
TORO 5: Por algo me pusieron de nombre Enterao.
TORO 2: ¿Y el final?
TORO 5: Te ahorro detalles. Unas mulillas arrastrarán nuestro cuerpo desangrado y se lo llevarán, nos trocearán y subastarán las tajadas. Comulgarán nuestra carne.
TORO 4: Te lo estás inventando todo. Tienes una imaginación siniestra.
TORO 5: Ojalá. Piensa lo que quieras. Igual da.
TORO 2: ¿No decías que era una fiesta?
TORO 5: Y lo es. Como dijo un filósofo bigotudo: Sin crueldad no hay fiesta. Y como dijo otro: El toro es una pasión inútil, un ser para la muerte. Ah... y el infierno son los otros.






martes, 3 de julio de 2018

EL ORIGEN DE LA DULZURA








"Nuestras abejas melíferas también utilizan las heces del pulgón de la hoja. Succionan las dulces gotas, las transportan hasta el panal. Allí las regurgitan y las transforman en la oscura miel de los bosques. Esta es especialmente valorada por los consumidores, a pesar de no tener nada que ver con flores."   

                                                  (Peter Wohlleban, La vida secreta de los árboles.)

            

Excremento y vómito. Y sin embargo, tan dulce...


sábado, 30 de junio de 2018

DÍAS DE TOROS (II) DIÁLOGO EN LA SALA DE ESPERA









TORO 1: ¿Qué hacemos aquí?
TORO 2: Esperar.
TORO 1: Esperar ¿qué?
TORO 2: Eso me gustaría a mí saber.
TORO 3: Creo que nos han traído a una fiesta.
TORO 4: ¿Tú que dices, Enterao?
TORO 5: Mejor me callo.
TORO 1: Eso es que no lo sabes.
TORO 2: No sé por qué te pusieron ese nombre si eres tan ignorante como nosotros.
TORO 5: El toro es una pasión inútil, un ser para la muerte. El infierno son los otros.
TORO 4: Me he quedado como estaba.
TORO 2: Explícate mejor.
TORO 5: ¿Queréis saber la verdad?
TORO 3: Solo la cantidad de verdad que seamos capaces de resistir.
TORO 2: No. Toda la verdad.
TORO 5: Está bien. Vosotros lo habéis querido.


                                                                                               (Continuará...)